Padres van a enterrar a su hija con cáncer: luego ella abre sus ojos y dice 8 palabras que los deja en shock

Como dice el dicho “no sabemos lo que se tiene hasta que se pierde”, esto puede ser aplicado para casi cada

ámbito de la vida, pues hay muchas cosas que no valoramos pues pensamos que es normal que estén allí, pero cuando dejamos de tenerlas es cuando nos damos cuenta de que estuvimos subestimando todo.

Con la salud pasa igual, ya que cuando nos sentimos bien de forma general no nos preocupamos por seguir cuidando nuestro cuerpo, con ir al médico o de simplemente agradecer que estamos bien de salud, pero apenas se presenta una enfermedad toda la comodidad se esfuma y notamos que estuvimos todo un tiempo sin valorar ni aprovechar nuestro buen estado.

Es por ello que hay que apreciar cada momento, tanto propio como de alguien más, pues no sabemos cuándo esa persona dejará de estar con nosotros o cuando nos agarrará por sorpresa alguna enfermedad grave.

Esta niña dejó a todos sorprendidos cuando despertó y dijo esto

En este caso tenemos una historia muy motivadora, se trata de una niña llamada Abby Furco, la cual en 2011 fue diagnosticada con leucemia cuando apenas tenía 4 años. Cuando los médicos dieron este diagnóstico, especularon que la pequeña solo tendría un 20% de probabilidades de vivir.

Por este motivo, de inmediato se le hizo un trasplante de médula ósea, se comenzó un tratamiento de quimioterapia y se le realizaron otros tratamientos de prueba para ver si se conseguía alguna mejora en su organismo.

Para octubre de 2013 las cosas habían mejorado para Abby, o al menos ese año había sido realmente bueno y productivo. La niña iba a la escuela, practicaba deportes y tenía una vida normal, pero cuando llegó septiembre el cáncer comenzó de nuevo a desarrollarse y empeorar. En febrero de 2015, Abby tuvo que afrontar un nuevo trasplante de médula ósea, pero solo 15 días después su situación empeoró aún más cuando la médula comenzó a atacar su propio tejido.

Al mes siguiente, los riñones dela niña ya no podían trabajar de manera correcta y los médicos les indicaron a los padres que, si no se le hacía una diálisis en las próximas 48 horas, la niña moriría.

Ante esta situación los padres no tenían muchas esperanzas y esperaban que sucediera lo peor, por lo que se reunieron con toda la familia para hacerle uan especie de despedida a Abby, pero en ese momento la niña abrió los ojos y dijo “Aun tengo mucho por vivir”.

Todos quedaron conmovidos y sorprendidos, incluso los médicos. Días después Abby pudo mejorar y hoy en día aún se encuentra luchando contra su enfermedad, pero gracias a un tratamiento esta ha podido dejar de estar ene l hospital todo el día y ha podido seguir una vida medianamente normal.

Sin duda, esperamos que esta niña mejore y pueda seguir adelante. Comparte y danos tu opinión.

Comments

comments