Madre tiro a su bebé de 1 año en esta casa abandonada, 10 años después regreso y descubrió algo inimaginable

El mundo innegablemente está lleno de malas personas. Gente que comete locuras y realiza actos que,

para nosotros moralmente correctos o como mínimo con sentido común, son totalmente atroces.

Se pueden observar noticias similares en la televisión, en la radio, periódicos, etc. Y estamos tan conscientes de la maldad que hay en todas partes que reconocemos, aunque no sigamos noticias, nos enteraremos muy pronto de algo atroz que pudo haber sucedido.

En este caso fue de parte de una madre, la cual hace la noticia cobre mayor impacto y sensibilice a la gente con respecto a la víctima, su hija bebé.

No estamos hablando de un asesinato y por suerte del destino esta historia al menos llega a culminar con un final feliz, un pequeño respiro luego de la vida que le tocó llevar a esa bebé abandonada por su madre.

A pesar de tener una infancia difícil, el amor de una madre salvó su vida

La noticia se dio en Yaroslavl, una ciudad rusa donde los habitantes presenciaron un acontecimiento hace diez años, que a la fecha de hoy no han dejado al olvido.

En ese entonces, un vecino había estado oyendo a un niño llorar desde dentro de la casa, cosa que momentáneamente no le afectó ya que podía tratarse de una de las tantas familias por los alrededores.

Pero al percatarse de que no había movimiento en la casa y el niño seguía llorando muchas horas, decidió llamar a la policía.

Al entrar en la casa la policía halló a una bebé en el suelo quién era la que había llorado por horas. Sin embargo el resto de la casa estaba completamente vacía y no había más señales de vida que el llanto de la pequeña, la cual había sido abandonada.

La bebé fue inmediatamente hospitalizada y descubrieron que apenas tenía un año de edad, había estado días en el suelo y su condición era muy delicada. Con investigaciones determinaron que su nombre es Liza Verbitskaya y sus padres no fueron hallados.

Fue en el hospital donde Inna Nika la conoció, ya que uno de sus hijos también estaba internado ahí y Nika lo visitaba día y noche. Ella se dedicó a cuidarla como su familiar y le regalaba comidas, ropas y juguetes.

Tanto fue el cariño que Inna le tuvo a Liza, que cuando la pequeña se recuperó y fue trasladada al orfanato, Inna la adoptó inmediatamente. Liza a los 2 años tenía pánico a los ruidos y por salud, sólo comía cosas líquidas. El amor de Inna hizo que la tratara como una hija propia y la ayudó a superar todos sus miedos.

A raíz de los problemas para caminar que presentaba la pequeña, Inna decidió inscribirla en una escuela de baile para que se viera motivada. Esta decisión cambió su vida muy positivamente con el pasar de los años.

Liza ganó diversas competencias y actualmente apenas siendo una adolescente, consiguió su primer papel como modelo. La madre biológica de Liza intentó contactarla al enterarse de esto, sin embargo ella no puede entender cómo su propia madre la dejó a su suerte siendo apeas una infante y decidió no dejar que entrara en su vida.

Todo lo que llegó a ser y lo que le queda por vivir, no hubiera sido posible, de no tener el amor de su verdadera madre Inna.

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