El perro se comportaba extraño con la niña de 4 años, entonces su madre tuvo que llamar al profesor de inmediato

Para una mujer, el momento donde se entera que va a ser madre puede muy especial y con ello también el resto

del embarazo se convierte en una montaña rusa de emociones, ya que un hijo es una bendición y pues, la emoción de conocer a una nueva persona que procreaste no se pude contener.

Pero, en este proceso también hay aspectos bastante preocupantes o mejor dicho aspectos por los que se tiene que ser muy cuidadoso, pues el embarazo también es una condición delicada y la madre siempre está alerta para que su bebé se desarrolle de la mejor manera, aunque hasta en el mismo parto se corren muchos peligros.

Es por ello que hoy en día son cada vez más los tratamientos preventivos y exámenes que debe realizarse una mujer durante todo el embarazo, pues lo que se busca es prevenir cualquier problema y también poder detectar y solucionar cuanto antes algún otro inconveniente.

Cuando el perro comienza a ladrar ella sabe que algo anda mal

Así bien, en este caso tenemos la historia de Sadie, una niña que nació en el año 2012. Cuando ella llegó al mundo, su familia no podía contener la emoción, su madre estuvo todo el tiempo alerta para que todo saliera de la mejor manera posible.

Sin embargo, cuando Sadie nació tuvo que ser trasladada a cuidados intensivos y se determinó que la niña había nacido con síndrome de Down. Los primeros momentos de Sadie fueron muy complicados, estuvo dos meses en el hospital hasta que pudo ser llevada a casa por primera vez y luego de dos veces más la niña volvió a empeorar.

Finalmente, le diagnosticaron diabetes tipo 1 a la bebé y desde entonces sus padres tuvieron que ser muy cuidadosos en ese aspecto. Para mayor cuidado le compraron un perro entrenado, el cual era capaz de percibir cuando los niveles de glucosa de Sadie aumentaban o bajaban.

El perro es un labrador llamado Hero, era muy eficaz. Un día, Sadie fue a la escuela como de costumbre, pero la madre notó que el perro se comenzó a portar de forma extraña en la casa, por lo que inmediatamente llamó a la escuela, pidió que midieran el nivel de glucosa de Sadie.

La niña estaba estable, pero solo media hora después sufrió una baja en los niveles y tuvieron que atenderla rápidamente. De no ser por el instinto del perro, todo esto los hubiese tomado por sorpresa, pero el instinto y olfato de este animal es realmente poderoso y no solo puede percibir los problemas, sino que lo hace antes de que sucedan.

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