El niño tenía que llevar a su padre a un desayuno en la escuela. Pero cuando los profesores ven quién lo acompaña, se quedan sorprendidos

Es normal que en muchas escuelas se opte por realizar actividades donde se invita a la participación de los

padres, de este modo podemos ver como hay actividades donde se invita a que los padres hablen de sus profesiones o simplemente asistan a hacerle compañía a sus hijos durante determinada actividad escolar.

Este tipo de actividades sirven para crear mejores lazos entre los padres e hijos, así como también con el ambiente escolar, además de que son actividades recreativas que hacen que el niño no sienta tan tedioso el día a día que vive en la escuela.

Sin embargo, hay casos donde el niño no cuenta con alguien que asista a las actividades donde se requiere la participación especifica de uno de sus familiares, es decir, no tienen mamá o papá que puedan asistir al “día con padres” o viceversa, lo cual puede ser un gran problema para el desarrollo del pequeño.

Mira lo que hizo esta madre para cumplir con la actividad de su hijo

Este tipo de situaciones son muy entristecedoras para los niños, pueden desanimarse y deprimirse mucho, ya que no se trata de algo superficial o material como no tener un juguete, sino es el hecho de no contar con ambos padres para cubrir su crianza.

Esto fue lo que le pasó a esta mujer, su nombre es Whitney Kittrell, ella es madre soltera de dos pequeños. Un día su hijo varón le indicó que en la escuela harían un desayuno con los papás de todos los niños, por lo que la Whitney se llenó de preocupación y no sabía que decirle a su hijo.

Finalmente, Whitney le preguntó que, si quería llevar al abuelo como reemplazo, pero el niño le respondió que ella era su mamá y papá a la vez. Evidentemente la mujer quedó conmovida y apenas pudo contener las lágrimas.

Al día siguiente, Whitney se vistió con ropa masculina y se dibujó una barba, al principio estaba muy avergonzada, pero al ver el entusiasmo de su hijo, esta no pudo evitar sentirse bien consigo misma. Al final del desayuno, el niño se despidió muy alegre con un beso en la mejilla y le dijo que la quería mucho.

Sin duda esta es una muestra de una madre ejemplar. Comparte este artículo y cuéntanos qué te pareció.

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